Mis novelas

Formato papel (paperback) Tambien disponibles en Ebook

domingo, 20 de febrero de 2011

Proyecto Adictos a la Escritura: Relato de San Valentín

Hola amigos les presento mi relato corto de amor para el blog Adictos a la Escritura. Espero les guste.



Dulces besos que enamoran


Mi nombre es Janelle, tengo diecisiete años y éste es mi último año en el instituto. Hoy es catorce de febrero, una fecha muy bonita para los enamorados, pero muy triste para los que están sin amor. Recuerdo que hace un año aproximadamente conocí a Chris, el hombre por quien suspiro a diario. Mi profesora, la señorita Mathews lo presentó como alumno de traslado. Casi me quedo sin respiración al verle. Era el chico más guapo que había visto en toda mi vida. Su cabello era un poco largo, de un color muy negro; sus ojos muy profundos, color marrón y su sonrisa… Dios, su sonrisa, indescriptible. La señorita Mathews lo sentó a mi lado y me encomendó ayudarlo con las clases en lo que él lograba nivelarse con los demás estudiantes. Está demás decir que estuve toda la clase muy nerviosa. Las manos me sudaban y la voz me temblaba al hablarle. Sólo lograba mirarlo de reojo. Con el tiempo él se convirtió en mi mejor amigo. Cuando se despedía de mí lo hacía con un seductor guiño y una media sonrisa. No faltó mucho para que lograra enamorarme perdidamente de Chris. Él siempre me expresaba su cariño, unas veces con abrazos y otras con algún beso en mi frente o en mi mejilla. Un día me dijo que tenía que hablar algo muy serio conmigo. Yo estaba feliz.
—Janelle, tengo que decirte algo importante —su mirada estaba fija en mí—. Me he enamorado como un loco.
Mi corazón estaba muy acelerado, no podía creer que mi mejor amigo, el hombre a quien amaba, también me correspondía.
—¿En serio? —dije, haciéndome la que no entendía nada.
—Tú la conoces, es Natalie.
Sentí de pronto un frío recorrer mi espalda o mejor dicho un balde de agua helada en mi cuerpo.
—¿Natalie? Pe…pe —tartamudeé.
—Sé que debes estar molesta conmigo. Eres mi mejor amiga y nunca te había dicho nada. Hace un tiempo nos estábamos viendo y cuando creí que era el momento de pedirle que fuera mi novia, me dijo que le diera tiempo. ¿Puedes creer eso?
Estaba furiosa, triste y confundida. Difícil explicar cómo me sentí en ese momento.  Aunque lo que menos entendía era la razón por la que esa mujercita se daba el lujo de pedirle tiempo a Chris. ¿Acaso estaba loca?
—¿Y qué piensas hacer? —le inquirí con unos deseos terribles de llorar.
—La verdad no sé muy bien. O mejor dicho, tengo una idea que quizás pueda funcionar —resopló y sus ojos me miraron suplicantes.
—¿Cuál es esa idea?
—Darle celos. Me explico, ella sabe que nosotros somos los mejores amigos. Pero se me está ocurriendo hacerle entender que entre nosotros hay algo más que una simple amistad. Cuando vea que me está perdiendo…
—¿Estás insinuando que me quieres utilizar para darle celos a Natalie? —lo interrumpí.
—No te puedes negar Janelle —me tomó por los hombros—. Eres mi mejor amiga. No me falles —me rogó.
¿Qué más podía hacer? No podía negarme a ayudarlo. Era mi amigo y no sabía que lo amaba. Tenía la posibilidad de que me besara, así fuera de mentiritas.
—¿Nos tenemos que besar? —fue lo primero que se me ocurrió.
—Sé que esa idea no te debe gustar. Sólo recuerda que es para una buena causa —me tomó de la barbilla.
¿Qué no me iba a gustar? Si me moría por un beso de él.
—Bueno, si no queda más remedio, me sacrifico —mentí descaradamente.
Era lunes y ya habíamos planificado el primer beso. Yo, muy astuta, le dije que había que practicar varias veces hasta que saliera perfecto y comprensible. Él aceptó. Se paró frente a mí y me miró fijamente. Colocó sus manos en mi cintura y acercó suavemente sus labios a los míos. Su aliento caliente era embriagador. Hicimos algo que no habíamos planificado. Poco a poco su lengua invadió mi boca y yo le correspondí con extrema pasión. Nuestras respiraciones se agitaron. Sus manos tomaron mi rostro ansioso y las mías su espalda bien formada. Fue un largo minuto. Luego nos miramos. Su sonrisa era tímida.
—Ufff, ese beso estuvo muy bien —dijo, pasando sus manos por su cabello con nerviosismo.
Fueron muchos los días de práctica. Creo que más de los que debíamos. No sé, pero había algo extraño en Chris de un tiempo para acá. Sentía que ya no confíaba en mí como antes. Ya no me miraba a los ojos. Creo que fue un grave error hacernos pasar por novios. No quería que por nada del mundo nuestra amistad se perjudicara. Hoy, día del amor y la amistad, es el día que Chris hablaría seriamente con Natalie y definitivamente ya no volvería a sentir esos maravillosos besos en mi boca. Ya era hora que pusiera los pies en la tierra. De momento vi a Chris venir hacia mí; seguramente ya era novio de la tonta de Natalie.
—Hola Janelle —me dijo con su media sonrisa que me enloquecía.
—Hola Chris, ¿cómo van las cosas con Natalie?
—Pues supongo que bien —Chris miraba a todos lados menos a mí.
Bajé la mirada, esperando lo peor. Temía que nuestra amistad llegara a su fin por causa de ella.
—Me alegro por ti. Mereces ser feliz.
—La verdad no soy feliz Janelle. No estoy bien. Jugué con fuego y me quemé.
—¿Qué quieres decir?
—No sé cómo empezar. No quiero que nuestra amistad termine.
—Te entiendo. No es bueno estar con Natalie y a la misma vez ser mi amigo. Ella no va a aceptarlo. Me alejaré de ti si eso es lo que quieres.
—¿De que estás hablando? —me preguntó—. Mi preocupación es otra.
No podía creerlo. A Chris no le importa en absoluto que nuestra amistad terminara. No pude evitar que una lágrima bajara por mi mejilla.
—¿Cuál?  —dije mientras Chris enjugaba mi lágrima.
—Que no me ames como yo te amo.
No podía creer lo que escuchaba. ¿Chris me amaba?
—No entiendo.
—¿No entiendes? ¿Qué no entiendes Janelle? Que te amo como un loco. Que quise darle celos a Natalie contigo y caí en mi propia trampa enamorándome de mi mejor amiga. Lo más que temo es que con esta confesión ya no quieras saber de mí.
—Chris, te he amado desde el primer día que te vi.
Chris frunció el ceño y me miro confundido.
—¿Me amas? —me preguntó.
—Con toda mi alma —sus labios me besaron con desesperación. Yo me separo un segundo para hablarle—. Feliz día del amor —volví a besarlo.

15 comentarios:

Sidel dijo...

Bueno al final acabo bien la historia... muy bonita! :) Saludos!

Judith dijo...

Me gusto mucho, jugo con fuego pero al menos el resultado fue bueno !
besos ^ ^

Kate P.B dijo...

estuvo muy lindo el final :)
besitos..

Laura S.B. dijo...

El amor siempre triunfa, aunque a veces hay que saber darse cuenta a tiempo. Tuvieron suerte estos dos ;)

Esther dijo...

¡Qué bonito! :D Qué suerte que hicieran práctica de besos, si no, él no hubiera tenido oportunidad de enamorarse de ella.
¡Saludos!

KaRoL ScAnDiu dijo...

¡¡Que lindo!!

Hay ocasiones en que jugar con fuego es una quemadura seguro:D
El relato ha estado hermoso:D

Te sigo y te he afiliado:D Pásate si quieres por mi rincón:D

kissess

Iris dijo...

Que bonito! Cuando la amistad se convierte en amor, yo creo que es del modo ideal, pues ya se conocen bien y ahora el amor...

Precioso Denisse!

Feliz semana

Déborah F. Muñoz dijo...

el amor entre amigos no correspondido es lo peor que hay (lo sé por experiencia). Una suerte que a ellos dos no les pasara. Saludos!

Rachel Antúnez Cazorla dijo...

ooooooooooooooh qué lindo amiguis!!!!!!!!!!!

Greys dijo...

OMG!!! ¡Me ha encantando!!! ¡Estuvo genial! ¡Que emocion! ¡Gracias por darme ideas! jajajaja

Yo tambien puedo mentir descaradamente, pero interpretando el papel de Chris. XD

Denisse Cardona dijo...

Gracias chicas, que bueno que les gustó un beso grande a todas..Karol ya te sigo y te afilié

Maga de Lioncourt dijo...

Hola, Denisse!!

Tu relato es muy lindo, me encantan los finales felices ♥

Besos!!

Mary Heathcliff dijo...

Que bonito relato: corto conciso y romántico.

Gian-Carla dijo...

Super romantico - gracias!

Sandy dijo...

Qué relato taaan bonito! Me ha encantado :D
Un saludín!